Pega las cabeceras completas de un correo sospechoso y te decimos qué dicen de verdad.
Esto se procesa enteramente en tu navegador. No enviamos las cabeceras a ningún servidor ni las guardamos — puedes pegar un correo de tu empresa con confianza.
Las cabeceras de un correo electrónico contienen la ruta técnica exacta por la que ha viajado un mensaje: desde el servidor SMTP de origen, pasando por relays intermedios, hasta el buzón del destinatario.
Analizar estos metadatos permite comprobar los protocolos de autenticación SPF, DKIM y DMARC, detectando intentos de suplantación de identidad (spoofing) y campañas de phishing dirigidas.
En Gmail, abre el mensaje, pulsa en el menú de los tres puntos y selecciona Mostrar original. En Outlook, accede a Propiedades del mensaje y copia el texto del apartado Encabezados de Internet.
No. El análisis se realiza en memoria y nunca se almacena ni se comparte con terceros ningún dato del remitente ni del mensaje.
Si tu SPF o DMARC no están bien configurados, cualquiera puede enviar correo suplantando tu dominio. Compruébalo gratis.